Escuela de Verano Trans: ¡Vamos a romper ese clóset!

¿Así que estás listx para hablar abiertamente sobre tu género? Quieres salir de las sombras y vivir como tú mismx. Las historias de salida del clóset son tan diversas como el género en sí mismo y te puedes encontrar con muchas opiniones, dependiendo del tipo de apoyo que esperas de lxs amigxs, la familia, la escuela y el mundo en general. Tal vez quieras comenzar por tantear terreno y sondear las aguas al hablar acerca de personalidades públicas que son trans y cuestiones relacionadas a lo trans para ver cómo responden las personas a tu alrededor. La transfobia usualmente viene de una falta de conocimiento, más que propiamente del odio, por lo que acercar a la gente a ejemplos del mundo real puede cambiar la manera en que piensan acerca de las personas trans y de género no conforme(¿?).

Tal vez tu país esté abriendo la opción de un tercer género en las identificaciones oficiales, por ejemplo, o alguna celebridad está viviendo su transición de manera pública. Puede ser que haya unx personajx trans en un programa o en alguna referencia de cultura pop que te gusta, o quizás es un caso más cercano a ti. Unx compañerx en la escuela, maestrx, o amigx familiar a quien quieres podría estar transicionando. Sus experiencias pueden ser una prueba de las reacciones de la gente de tu comunidad, y dar un punto de partida para conversar al respecto.

Antes de salir del clóset, podría serte útil reunir recursos. Existen guías que puedes compartir con tus padres, y esa misma guía puede servirle a otrxs miembrxs de la familia y profesorxs, porque abarca muchos puntos importantes acerca de la comunidad trans. También hay guías especialmente hechas para el espacio escolar que podrías usar para sensibilizar a tu directorx, personal y maestrxs. Organizaciones de Derechos Humanxs trans como Transgender Law Center tienen también mucha información acerca de las personas trans y la sociedad. Si has estado leyendo e investigando al respecto, tal vez te has encontrado algunas cosas que pueden ayudar a otrxs a entenderte mejor


Estoy fuera del closet casi por completo — por lo menos mi familia más cercana lo sabe (curiosamente, sólo mi papá me ha expresado que me acepta). Se lo dije directamente a cinco personas de mi familia, no fue fácil al principio y no se ha vuelto precisamente más fácil desde entonces, pero al hacerlo me siento mucho mejor porque es menos común que me llamen por mi nombre previo o que me malgenericen en adelante, y al menos quienes llegan a hacerlo ya no tienen el pretexto de no saber lo que están haciendo y tienen que lidiar con que lxs demás lxs vean faltándome al respeto (para mí personalmente, mantener el secreto ha sido más doloroso que vivir sin aceptación, por esa razón).
—Marigold

Antes de salir del clóset, puede servirte tener a algunxs amigxs de tu lado. Si ya has estado hablando con miembrxs de la comunidad trans ¡Genial! Tal vez tengan consejos e ideas acerca de salir del clóset y también están ahí para ti si te encuentras angustiadx en ese Gran Día o si el hablarlo con alguien no salió tan bien. También puedes salir del clóset poco a poco. Puedes empezar con algunx amigx cercanx en quien sientes que puedes confiar — esx amigx puede incluso estar ahí cuando hables con tus padres, al hablar con otrxs amigxs, profesorxs y gente de tu comunidad.

A pesar de que podrías hacerlo mediante un desplegado en el periódico con el gran anuncio, recomendamos que tomes un acercamiento más prudente.

Primero, separa a la gente en grupos con quienes quisieras hablarlo personalmente y gente con quien te sientas más cómodx comunicándolo por correo. Puede volverse muy cansado tener la misma plática una y otra vez, y si sientes nervios de cómo podría reaccionar alguien, puede ser más fácil enviarles un correo para que tengan tiempo de leerlo y reflexionar antes de verte de nuevo. Algunas personas eligen salir del clóset por mail o carta, para instar al otrx a pensar, informarse al respecto y vivir su propio proceso antes de tener una conversación al respecto.

El hablarlo en persona, puede ayudarte tener un guión para cubrir los puntos básicos que las personas deberían saber, hablarles de lo que necesitas de ellxs, y establecer algunos límites. Aunque no puedes saber saber con certeza las respuestas que vas a obtener de la gente, es probable que escuches una o más de las siguientes dudas:

  • ¿Qué significa ser transgénerx o de género no conforme?
  • No entiendo por qué no puedes simplemente ser mujer/hombre niña/niño
  • ¿Ahora esperas que te acepten para hacer actividades de mujer/hombre niña/niño?
  • ¿Entonces eres gay?
  • ¿Estás intentando llamar la atención?
  • ¿Esto significa que no podrás tener hijxs?
  • ¿Y qué vas a hacer ahora?
  • ¿Cómo debo llamarte ahora?
  • ¿Te vas a hacer La Cirugía? (Tal vez no escuches esto a menos que seas un poco mayor, pero prepárate: a la gente cis le encanta hablar sobre los genitales de las personas trans)
  • Me preocupa que esto te ponga en riesgo y no poder ayudarte
  • Me preocupa que no encuentres alguien que te quiera/alguien con quien casarte
  • ¿Eso significa que eres como [nombre de alguna persona o celebridad trans]?
  • Eso no existe (ésta es más usual si te identificas como sin género, queer o alguna otra identidad menos conocida)
  • Yo siempre te voy a ver como mi hija/hijo/hermana/hermano
  • Siento que voy a perder a mi hija/hijo/hermana/hermano

Pensar en cómo responder a preguntas y comentarios como estos puede ayudarte a organizar tu salida del clóset. Puede servirte también para redactar un correo simple y claro para la gente con quien no quieres o no puedes hablarlo en persona, en donde expliques que eres trans o de género no conforme, le pidas a la gente que se refiera a ti por el nombre y pronombres correctos de ahora en adelante y les compartas los vínculos de recursos que pudieran serles útiles. Anímales a leer más información antes de buscarte para hablar del tema, pues muchas de sus dudas pueden estar resueltas en línea si las quieren consultar.


Estoy fuera del clóset ¡Y fue aterrador decirle a la gente! Pero me siento muy feliz de haberlo hecho. La primera persona a quien le dije fue a mi madre. Es la única persona en mi familia que ha sido buena conmigo, así que estaba bastante segurx que me apoyaría. Y tenía razón. Después de decirle, le dije a las otras personas más cercanas en mi vida: mis exnovias. No estaban muy sorprendidas. Mi madre tampoco, en realidad. Todxs sospechaban que era gay. Creo que la única sorpresa fue que la noticia implicaba más que “sólo ser gay”. Salí del clóset también como bisexual pero creo que después de escuchar trans ¡No registraron nada después!
—Amy Dentata, 34

Salir del closet en tu casa puede ser estresante, porque la mayoría de la gente que vive ahí probablemente te conoce por tu género asignado. Algunas familias son cálidas, amigables e incluyentes y están listxs para adaptarse a sus nuevxs miembrxs trans. Algunas otras no son tan solidarias/comprensivas. Al principio podrías encontrar reacciones negativas, de confusión, molestia o enojo de miembrxs de tu familia, especialmente tus padres — pero eso no significa que se sentirán así siempre. ¡Tal vez necesiten un tiempo para reflexionar acerca de esta información tan importante! Otrxs padres son más reticentes y les puede tomar más tiempo trabajar en ello — y a veces, algunxs padres simplemente no están dispuestxs a seguir amando a sus hijxs tal como son. Es difícil y frustrante cuando ese es el caso, pero debes saber que tú no es tu responsabilidad: es la suya.

Pasarás mucho tiempo intentando mantenerte respetuosx pero firme, al responder preguntas molestas, invasivas, groseras o desconsideradas. Habrá tal vez personas resistentes a usar tu nuevo nombre y pronombres (especialmente si eres de género no conforme o usas pronombres no tradicionales). Algunxs otrxs podrían negarse a aceptarte tal como eres (y hablaremos más sobre este tipo de personas posteriormente). Tener que reafirmar tu género una y otra vez puede ser muy cansado, por lo cual es tan importante encontrar una comunidad (ya sea en línea, afuera ¡o ambas!) que te apoye y empatice contigo — incluso si es a partir de algo tan simple como pasar más de cinco minutos sin tener que hablar acerca del género y poder enfocarte en algo distinto.

¿Y ahora qué sigue? Podrías estar batallando con la respuesta a esa pregunta tu mismx. Podrías comenzar a vivir parte del tiempo o tiempo completo como tú mismx, dependiendo de con cuánta gente has salido del clóset. Esto podría incluir tener que interceder por ti y tus derechos en el trabajo o la escuela, pidiendo un uniforme acorde a tu género, asegurarte de tener acceso a los baños o vestidores apropiados para ti, y reiterar que quieres participar en actividades generizadas que reflejan tu identidad. Si juegas algún deporte, esto podría complicarse, dependiendo de las políticas y reglas locales respecto a la participación de atletas trans en competencias — en algunos deportes no se dividen por género, pero en otros casos la gente podría esperar que compitas contra personas de tu sexo asignado (i.e. en los 400 metros varoniles o en la selección de fútbol femenil). Algunos lugares no tienen políticas al respecto o no las han actualizado, y podrías pedir a tus padres o alguien de tu red de soporte que te apoye a presionar localmente para que se adopten políticas más incluyentes y trans-friendly para lxs atletas.


Salir del clóset como trans con mis amigxs fue, afortunadamente, un proceso nada estresante. De hecho, lo que más nervios me generó fue la ligera pena que de “apenas salí contigo del clóset como alguien de género fluido hace unos meses, estos se siente un poco como echarme para atrás”. Salir del clóset con mi familia y la familia de mi prometidx fue un poco más complicado por la brecha generacional para entenderlo – definitivamente me tocaron preguntas incómodas ahí, pero nada demasiado fuerte para manejarlo.
—Hannah, 25

Si te interesa un proceso de transición médica o quirúrgica puedes reunirte con profesionales de la salud para conocer tus opciones (de las cuales hay MUCHAS, y estaremos hablando sobre ellas pronto). No toda persona está interesadx en este tipo de transición de inicio, así que si no estás interesado, está no es una opción que deberías presionarte por seguir. Dependiendo de tu edad, las opciones podrían ser bastante limitadas, pero eso te da espacio para pensar sobre lo que quieres en el futuro.

Puede ser útil tener una lista de asuntos concretos y viables sobre los cuales hablar con la gente para que sepan cómo pueden apoyarte. A tus padres, por ejemplo, podrías pedirles ayuda en referirte a un terapeuta, clínica especializada en género, o profesional de la salud sensibilizado para atender población trans. Podrías encontrarte con que tu médicx no está familiarizadx o no se sienta cómodx tratando a personas trans. ¡Esa es la señal para buscar a alguien más! Deberías poder sentirte segurx con tu médicx, ya sea para hablar de hormonas o para que te atienda una simple gripe. Incluso si no planeas una transición médica o quirúrgica por ahora o para el futuro, ver a un terapeuta puede ayudarte al ser un espacio seguro para hablar de asuntos que estés viviendo.

Al salir del closet, recuerda que tienes derecho a establecer límites. Dile a las personas que si tienen asuntos que necesiten trabajar, pueden hacerlo por su cuenta, y no usando tu tiempo. Infórmales que no es apropiado preguntarte sobre el estado de tu transición quirúrgica, y que no estás abiertx a conversaciones acerca de tu cuerpo, tus planes a futuro en cuanto a la transición y temas relacionados como si podrás o no tener hijxs. Si alguien dice o hace algo que te incomode, tienes derecho a pedirle que lo deje de hacer. Ser trans no significa que seas propiedad pública. Si no dejan de hacer lo que les pediste, pide a alguien más que te apoye (puede ser unx profesorx, alguien de tu familia o alguien que pueda incidir).

Algunas veces la gente se altera cuando alguien queridx sale del clóset, porque no saben qué hacer. Si eso sucede, puedes explicarles que apoyarte, respetar tu género y asegurarse de que otras personas hagan lo mismo es un buen inicio. Pero también puedes darles algunos puntos de acción. Algunos ejemplos son apoyarte a abogar por una transición social más fluida con las autoridades en tu escuela, modificar los nombres en tus registros (incluso si aún no cambias legalmente tu nombre, puedes pedir que se cambie el nombre que se usa para referirse a ti en tus expedientes médicos o escolares), y echarte la mano con cosas como comprar artículos para expresar tu género.

Salir del closet puede parecer difícil: podrías descubrir quienes son realmente tus amigxs y familia, y podrías verte en la necesidad de, como la indomable Sarah Benincasa diría, podar algunas ramas de tu árbol de la amistad. Eso puede ser aterrador, pero también es válido. A largo plazo, no quieres a esas personas en tu vida, aunque con suerte llegarán a entender que actuaron insensiblemente, y tal vez sean más solidarias con personas trans en el futuro. A corto plazo, aunque podrías perder algunas relaciones, probablemente estarás ganando mucho más, no sólo con la comunidad trans, sino fuera de ella. Poder vivir como realmente eres, en lugar de esconderte detrás de una máscara que no encaja, tiende a hacerte sentir más relajadx, feliz, y listx para construir relaciones significativas (incluyendo aquellas que seguro vendrán pronto…).

En el panorama inmediato, una vez que saliste del clóset con tus amigxs y familiares, probablemente te preguntes cómo manejar una transición en el trabajo (si fuera el caso), la escuela, la oficina del médicx, y más allá. Afortunadamente puedes encontrar más información aquí mismo.

Previamente en Escuela de Verano Trans: Pienso que tal vez soy trans: ¿ahora qué?

A continuación: Di mi nombre, el doctor, y el lado administrativo de salir del clóset